miércoles, 31 de enero de 2018

Crecen los riesgos de una ‘caída brusca’ en la economía estadounidense

Fuente: Yahoo Finanzas                                                                                   31 de Enero de 2018
Por Mules Udland
La economía estadounidense tiene ahora un mayor riesgo de “caída brusca”, de acuerdo a economistas de Barclays.

Con un lenguaje reservado habitualmente para discutir las perspectivas económicas en China, en un artículo del martes a raíz de los recortes impositivos, Michael Gapen de Barclays escribe que los “riesgos de caída brusca están aumentando” para la economía estadounidense.
“Creemos que los recortes impositivos estimularán el gasto de los hogares más rápido de lo que la inversión empresarial puede mejorar la productividad y, como resultado de eso, en nuestro pronóstico, parte del crecimiento de la producción se logrará mediante una mayor contratación”, decía Gapen.
“Vemos que la tasa de desempleo cae a la baja en el transcurso del año, lo cual ha hecho saltar las alarmas en algunos lugares del [Comité Federal de Mercado Abierto] sobre futuras presiones inflacionarias o, más probablemente, preocupaciones acerca de la estabilidad financiera”.
Cuanto más rápido suban, más fuerte caerán
Una “caída brusca” en economía se refiere a una recesión producida de repente tras un aumento del crecimiento económico. La arriesgada imagen que Gapen pinta de la economía estadounidense es aquella en la que la inflación repunta como resultado del aumento del gasto de los consumidores, lo cual estimula a la Reserva Federal a aumentar las tasas de interés más rápidamente de lo esperado por los mercados. Unas mayores tasas de interés podrían endurecer rápidamente las condiciones de acceso a crédito y provocar así una recesión económica.
Desde el inicio de la crisis financiera, la economía estadounidense ‒así como otras grandes economías occidentales‒ se ha estancado en un camino de crecimiento lento que algunos economistas han llamado “estancamiento secular”.
Un empleado de Correos de Estados Unidos desmonta una bandera estadounidense congelada después de que se rompiera el gancho superior que la sujetaba al poste, el miércoles 3 de enero de 2018 en Savannah, Georgia (AP Photo / Stephen B. Morton).
Sin embargo, la aprobación por parte de la administración Trump del recorte de impuestos a finales del año pasado, ha llevado a muchos economistas ‒incluidos los del FMI‒ a decir que es probable que la economía global experimente su mayor crecimiento desde la crisis hasta el final de esta década. Este optimismo económico combinado con unas mayores ganancias y unas menores retenciones en impuestos han ayudado a impulsar el repunte que hemos visto en los mercados desde comienzos de año.
No obstante, la acción del mercado el martes, muestra que los inversores, hasta cierto punto, se están volviendo más precavidos respecto a ese entusiasmo desenfrenado que predominó en 2018. Cerca del mediodía, los principales índices de Estados Unidos cayeron más del 0,8 %; el lunes el S&P 500 rompió una racha de 99 días consecutivos sin perder más de un 0,6 % en una sola sesión de bolsa.
Unas pocas semanas de acciones negativas del mercado no cambian el panorama económico en Estados Unidos. El desempleo sigue siendo bajo, la confianza del consumidor es elevada, la confianza en los negocios es alta, y hasta que no haya un declive en picado del gasto del consumidor ‒que representa aproximadamente el 70 % del PIB y que aumentó un 3,8 % anual durante el cuarto trimestre‒, es improbable ver una recesión en la economía.
Pero lo que determinará si caemos en una inevitable futura recesión o vemos una brusca caída en la economía estadounidense es cuán caliente se encuentre la economía en ese momento y cuán agresiva sea la respuesta de la Reserva Federal para enfriarla.

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